


Los ticos nos sentimos como las personas más felices del mundo. Nuestro “pura vida” refleja ese sentimiento, lo cual es muy bueno pues nos pone en un ánimo sumamente positivo y de gran realización personal, que bien utilizado puede ser un fortísimo instrumento para enfrentar problemas y patologías sociales.
Sin embargo debemos tener cuidado, no sea esta actitud la puerta para asumir una vida conformista, que traducida a nuestra vida en general puede facilitar la construcción de una sociedad inactiva, poco emprendedora, satisfecha con su statu quo, que deja de luchar por cambios y superación.
Casualmente esa es mi motivación para escribir sobre este tema, pues cada día es más frecuente oir en el país el “pior” es nada, expresión que escrita y pronunciada correctamente según nuestra lengua materna es: peor es nada, pero que en la jerga cotidiana evoluciona a la forma mencionada. Esta manifestación es la más alta expresión de ese conformismo que critico y me asusta por los efectos sociales que puede generar.
A raíz de las críticas a la construcción de la carretera Ciudad Colón–Orotina ha salido a relucir esta manifestación de conformismo “lo “pior” sería no tener la carretera que aunque con sus defectos ahí está”.
Yo soy un optimista confeso, me vanaglorio de ello y lo predico como una buena actitud y forma de vida. Siempre debemos mirar las cosas en positivo. Lo opuesto solo genera frustraciones, malas vibras y ambiente negativo, sin embargo no puedo más que preocuparme pues en el ejemplo citado negamos la excelencia, permitiendo la construcción de obras mal hechas y defectuosas, lo que es sentar un pésimo precedente a nivel nacional.
En otras palabras: Autopistas del Sol solo tiene una opción: entregar una carretera de país desarrollado, sin defectos y con los acabados que ese tipo de obra requiere, como lo hace en España, donde estoy seguro no le permiten hacer obras de bajo nivel.
En el país solo debemos aceptar una máxima: las cosas se deben hacer bien, con el nivel más alto de calidad, los mejores materiales, los menores riesgos para los usuarios y pensando en una duración por encima del promedio. Aceptar lo contrario es invitar a proveedores del Estado a que sean mediocres y no se preocupen por la calidad y los mejores terminados.
Aceptar esa posición es equivalente a que un cónyuge manifieste satisfacción porque su pareja le es infiel solo un día a la semana o porque nuestro carro solo se queda varado mes de por medio, sería “pior” que esto sucediera más frecuentemente.
En síntesis no debemos desarrollarnos con una visión conformista. Cada día debemos aspirar a más, en los mejores y más altos niveles. Si no hacemos eso le dejaremos a nuestros hijos una nación en ruinas y lo triste es que tenemos todo lo necesario para triunfar como país, solo nos falta el decidirnos a hacerlo.
http://costaricahoy.info/opinion/foro/sin-rodeos-%E2%80%9Cpior%E2%80%9D-es-nada/87667/